Miguel Luengo

Miguel Luengo

Se identifica como un Despertador de Sueños, al que le gusta definirse como un corazón generoso, que tiene en cuenta tanto su interior como el mundo que le rodea, la importancia de la actitud positiva y presta atención al lenguaje que utiliza. Entre sus fortalezas están la energía que transmite y la capacidad de hacer reflexionar… todo aderezado con alegría y cariño.

Al mundo de la educación llegó por “casualidad” tras haber estudiado en la ETSII Madrid y haber trabajado primero como consultor tecnológico y luego en consultoría de negocio, llegando a ser Senior Manager. Tras un punto de inflexión, disciplinas como coaching, investigación apreciativa, art of hosting, design thinking, o expresión corporal aparecen en su vida y hacen que su perspectiva con respecto a las posibilidades de las personas y los grupos cambien radicalmente. De la mano de una charla TED de Kiran bir Sethi, comienza su trayectoria en educación, como uno de los impulsores de Design for Change España y Presidente en la actualidad.

Siendo consciente de la complejidad que supone eso de “educar”, lo único que se atreve a decir es que las palabras “oportunidad” y “consciencia” son fundamentales; y que más que dirigir, lo que hay que hacer es convertirse en facilitadores, para que el alumnado sea el protagonista.

Fruto de esta concepción, esta absolutamente convencido de la afirmación: “Los niños, niñas y jóvenes no son el futuro; sino el PRESENTE”. Hay que escucharlos y acompañarlos.


Acción: Un método que prepara las condiciones para que las cosas ocurran.

Más que un taller, la propuesta de DFC es un espectáculo educativo-inspirador lleno de sorpresas. Dinámico y fluido, el facilitador Miguel Luengo comparte historias personales sin tabúes ni dramas, creando un clima de confianza que dará rienda suelta a la creatividad de forma divertida. En ese preciso momento, todos los ingredientes están sobre la mesa (o el suelo o donde sea) para que comience la magia.

Durante la actividad, se hace un simulacro de las 5 fases (siente, imagina, actúa, evolúa y comparte), dando herramientas a los y las participantes a través del juego y de ejercicios basados en el proceso de divergencia-convergencia-síntesis. Así se fomenta la motivación propia, para potenciar después la del alumnado. Con estas prácticas y la incorporación de la ‘Mentalidad I CAN’, es posible capacitarles para que sean algo más que el futuro: que sean el presente. Sólo necesitan una oportunidad para cambiar el mundo. Dárosla, dádsela.