Catherine L’Ecuyer

Foto de Pere Tordera

catherinelecuyer.com/

Salón de plenarios

Catherine L’Ecuyer

Catherine L’Ecuyer es canadiense, afincada en Barcelona y madre de 4 hijos. Es máster por IESE Business School y máster Europeo Oficial de Investigación. En Canadá ha trabajado como Senior Council en una empresa de telecomunicación. En España ha dado clases en la universidad y ha sido consultora en diversas empresas. La revista suiza Frontiers in Human Neuroscience publicó el artículo “The Wonder Approach To Learning” que convierte su tesis en una nueva hipótesis/teoría de aprendizaje. Colabora actualmente con el grupo de investigación Mente-Cerebro de la Universidad de Navarra y es articulista para El País. Su blog lleva más de un millón de visitas. En 2015, recibió el Premio Pajarita de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes por promocionar la cultura del juego en los medios de comunicación y fue invitada como ponente ante la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados de España. Es autora de Educar en el asombro (22ª edición), que ha sido publicado en seis idiomas y está disponible en más de quince países. Según la revista Magisterio, se considera el bestseller educativo de los últimos años. También ha publicado Educar en la realidad (6ª edición), sobre el uso de las nuevas tecnologías en la infancia y en la adolescencia. Su contribución al proyecto educativo Aprendemos Juntos (BBVA-El País) ha recibido, solo en un mes, más de 6 millones de vistas en redes.


Reflexión: Educar en el Asombro

¿Cómo lograr que un niño, y luego un adolescente, sea capaz de estar quieto observando con calma a su alrededor, capaz de esperar antes de tener, capaz de pensar, con motivación para aprender sin miedo al esfuerzo?

Los niños crecen en un entorno cada vez más frenético y exigente que, por un lado, ha hecho la tarea de educar más compleja y, por otro, los ha alejado de lo esencial. Para su éxito futuro vemos necesario programarlos para un sinfín de actividades que los están apartando del ocio de siempre, del juego libre, de la naturaleza, del silencio, de la belleza. Su vida se ha convertido en una verdadera carrera para saltar etapas, lo que les aleja cada vez más de su propia naturaleza. Muchos niños se están perdiendo lo mejor de la vida: descubrir el mundo, adentrarse en la realidad. Un ruido ensordecedor acalla sus preguntas, las estridentes pantallas saturan sus sentidos e interrumpen el aprendizaje lento de todo lo maravilloso que hay que descubrir por primera vez.

Educar en el asombro es replantear el aprendizaje como un viaje que nace desde el interior de la persona, una aventura maravillosa facilitada por una consideración profunda de lo que reclama la naturaleza del niño, como el respeto por su inocencia, sus ritmos, su sentido del misterio y su sed de belleza.